Escapada romántica en Benidorm: lugares y planes para disfrutar en pareja

Benidorm no suele ser el primer destino que viene a la mente cuando pensamos en una escapada romántica. Es famoso por sus playas, sus rascacielos y su ambiente animado, pero basta con alejarse un poco de las zonas más concurridas para descubrir otra cara de la ciudad: pequeñas calas entre acantilados, senderos junto al Mediterráneo, miradores y rincones del casco antiguo.

Un viaje a Benidorm en pareja puede ser mucho más que hotel y playa. Podéis salir a navegar, preparar una cita junto al mar, recorrer la Serra Gelada o simplemente reservar una tarde para pasear sin prisas y terminar el día con una cena especial.

Pasear por el casco antiguo de Benidorm

Una buena forma de empezar es recorrer el Casco Antiguo. Sus calles estrechas conservan una escala muy diferente a la del Benidorm de grandes avenidas y edificios altos.

El paseo lleva hasta uno de los lugares más reconocibles de la ciudad: el Balcón del Mediterráneo, situado entre las playas de Levante y Poniente. Desde aquí se abre una amplia panorámica del mar, la costa y la isla de Benidorm.

Merece la pena acercarse a última hora de la tarde, continuar después por las calles del centro histórico y buscar algún restaurante para cenar.

Otra opción para un paseo tranquilo es el paseo marítimo de Poniente, especialmente agradable cuando baja el calor.

Organizar una cita en barco

Desde el mar, Benidorm cambia por completo. Su característica línea de rascacielos contrasta con los acantilados y las montañas de la Costa Blanca.

Alquilar un barco o un velero durante unas horas permite combinar navegación y baño durante el día o disfrutar de la costa con la luz suave de última hora de la tarde.

Para un aniversario o una celebración especial se pueden añadir flores, una botella de vino, música o algún detalle sorpresa. También es una buena opción para una pedida de mano: lejos de las playas y los miradores más concurridos resulta mucho más fácil crear un momento privado.

En Life Romantic podéis encontrar diferentes experiencias románticas en Benidorm y propuestas que pueden adaptarse a una ocasión especial.

Descubrir las pequeñas calas de la Serra Gelada

Levante y Poniente son las grandes playas de Benidorm, pero la costa también guarda rincones mucho más pequeños.

A los pies de la Serra Gelada se encuentran Cala Tío Ximo y Cala Almadrava, dos calas rocosas rodeadas de acantilados y con aguas transparentes. Si os gusta el snorkel, merece la pena llevar máscara.

Conviene tener en cuenta que el acceso no es tan cómodo como el de una playa urbana: hay tramos de sendero y escaleras, por lo que es mejor llevar calzado adecuado.

Tampoco hay que imaginar estas calas completamente vacías. En julio y agosto pueden estar bastante concurridas precisamente por su pequeño tamaño. Para disfrutarlas con más tranquilidad, es preferible ir temprano o viajar fuera de los meses de mayor ocupación.

Mal Pas es diferente. Se trata de una pequeña playa urbana junto al Casco Antiguo y el Balcón del Mediterráneo. No es un rincón aislado, pero resulta perfecta para combinar unas horas de playa con un paseo por el centro.

Ver Benidorm desde las alturas

Una de las panorámicas más espectaculares se encuentra en La Cruz de Benidorm, en las laderas de la Serra Gelada.

Desde arriba se entiende mejor el paisaje tan particular de la ciudad: una concentración de rascacielos situada entre el Mediterráneo y las montañas.

A última hora de la tarde, la luz cambia sobre los edificios, las montañas y la costa. El sol se pone hacia el interior, así que no hay que esperar la típica puesta de sol hundiéndose en el Mediterráneo, pero las vistas siguen mereciendo la subida.

En el extremo opuesto de Benidorm está el Tossal de la Cala. En su parte alta se conservan los restos de un castellum romano del siglo I a. C., levantado en un lugar con presencia ibérica anterior. Incluso sin demasiado interés por la arqueología, merece la pena subir por las vistas sobre Poniente y la ciudad.

Recorrer la Serra Gelada en pareja

Para cambiar la playa por naturaleza no hace falta alejarse demasiado. El Parc Natural de la Serra Gelada comienza prácticamente junto a Benidorm.

Aquí desaparecen los hoteles y aparecen senderos, acantilados y vistas abiertas al Mediterráneo. No es necesario hacer una ruta larga: podéis elegir un recorrido sencillo, llegar hasta alguno de los miradores y regresar a la ciudad para cenar.

En los meses más calurosos es mejor salir temprano. Hay zonas muy expuestas al sol y poca sombra durante el recorrido.

Pasar unas horas en el mar

La isla de Benidorm se distingue fácilmente desde la costa y desde prácticamente cualquier mirador de la ciudad. Desde el puerto salen embarcaciones para visitarla y pasar unas horas fuera del ambiente de las playas urbanas.

La isla forma parte del entorno protegido de la Serra Gelada y sus aguas destacan por su riqueza marina.

Si preferís ir a vuestro ritmo, otra posibilidad es alquilar una embarcación privada y recorrer parte de la costa haciendo paradas para bañaros.

Preparar una pedida de mano en Benidorm

Para organizar una pedida de mano en Benidorm no siempre conviene elegir el lugar más famoso. Lo importante es encontrar un escenario que encaje con vosotros.

Para algo íntimo, un barco o un espacio preparado junto al mar pueden funcionar mejor que un mirador concurrido. Si buscáis una gran panorámica, hay varios puntos elevados sobre la ciudad. Y para una propuesta clásica, una cena especial puede ser suficiente sin necesidad de montar una gran producción.

Con las calas hay que ser realistas: Tío Ximo y Almadrava pueden llenarse en verano. Si la privacidad es importante, merece la pena tener preparada una segunda localización.

Life Romantic organiza citas románticas y sorpresas en Benidorm, incluidas experiencias personalizadas para aniversarios y pedidas de mano.

Cuándo hacer una escapada romántica a Benidorm

Si buscáis playa, baño y paseos en barco, la temporada entre finales de primavera y principios de otoño ofrece más posibilidades.

Julio y agosto son los meses de mayor movimiento. Para una escapada en pareja más tranquila, primavera y principios de otoño suelen ser más agradables, sobre todo si queréis combinar el mar con rutas por la Serra Gelada y excursiones por la Costa Blanca.

Benidorm también funciona fuera de la temporada alta. Si bañarse no es imprescindible, encontraréis un ambiente menos intenso y más espacio para disfrutar de la ciudad.

Preguntas frecuentes sobre Benidorm en pareja

¿Qué hacer en Benidorm en pareja?

Podéis recorrer el Casco Antiguo y el Balcón del Mediterráneo, pasear por Poniente, salir en barco o dedicar unas horas a la Serra Gelada. Para disfrutar de una buena panorámica de la ciudad, La Cruz de Benidorm es uno de los puntos más interesantes.

¿Dónde pasar una tarde romántica en Benidorm?

Una opción sencilla es empezar en el Casco Antiguo y el Balcón del Mediterráneo y terminar con una cena. Para algo más especial, podéis organizar una salida privada en barco o subir a un mirador cuando empieza a caer la tarde.

¿Hay calas tranquilas en Benidorm?

Cala Tío Ximo y Cala Almadrava son mucho más pequeñas que Levante y Poniente y están rodeadas de un paisaje más natural. Sin embargo, durante el verano también pueden estar concurridas. Son calas rocosas y el acceso es menos cómodo que el de las playas urbanas.

¿Benidorm es un buen lugar para una pedida de mano?

Sí. Una pedida de mano puede organizarse en barco, junto al mar, en un mirador o durante una cena especial. Si buscáis privacidad, es recomendable elegir previamente el lugar y la hora y contar con una alternativa.